Nuestra historia, nuestra fe

Nosotros

Una comunidad que camina junta al amparo de María.

Nuestra Patrona: María de la Merced

Imagen venerada de Nuestra Señora de la Merced en la parroquia de San Justo
Nuestra Señora de la Merced
Imagen venerada en la parroquia

Nuestra Señora de la Merced —también llamada Virgen de la Misericordia— es venerada como redentora de los cautivos y protectora de quienes sufren. Su devoción nació en el siglo XIII, cuando se apareció a San Pedro Nolasco, San Raimundo de Peñafort y al rey Jaime I de Aragón, inspirando la fundación de la Orden de la Merced para liberar cristianos prisioneros.

En cada estampa, María se muestra con manto blanco y escapulario, llevando sobre el pecho el escudo mercedario, signo del amor liberador de Cristo. Su fiesta litúrgica se celebra el 24 de septiembre, día en que nuestra parroquia se viste de gala para honrarla.

Nuestra parroquia

La Parroquia Nuestra Señora de la Merced sirve a la comunidad católica de San Justo, cabecera del departamento homónimo de la provincia de Santa Fe. Desde su templo en calle Independencia 2565, acompaña a generaciones de familias en su camino de fe: bautismos, primeras comuniones, confirmaciones, matrimonios y la oración cotidiana de un pueblo creyente.

Pertenecemos a la Arquidiócesis de Santa Fe y caminamos en comunión con la Iglesia universal y con el Santo Padre.

El templo

Nuestro templo fue inaugurado en 1957, según el diseño del arquitecto Carlos Duarte. A diferencia de muchas iglesias centenarias de la región, se erige como un referente de la arquitectura religiosa moderna de mediados del siglo XX: líneas funcionales, geometrías claras y una solemnidad sobria que le confiere identidad propia.

Su interior se organiza en una amplia nave central flanqueada por dos naves laterales, disposición que favorece la congregación de los fieles y la visibilidad hacia el altar mayor. El cuidado del edificio refleja el compromiso sostenido de la comunidad parroquial.

El templo cuenta con entrada accesible para sillas de ruedas, garantizando la inclusión de todas las personas que se acercan a la casa del Padre.

Vida comunitaria

La parroquia es mucho más que un edificio: es la familia de los hijos de Dios reunida en torno a la Eucaristía. En nuestra comunidad encontrarás:

  • Catequesis de iniciación, primera comunión y confirmación.
  • Cáritas parroquial, asistiendo a las familias más necesitadas del barrio.
  • Grupo de oración y rezo del Santo Rosario.
  • Pastoral juvenil, acompañando a adolescentes y jóvenes.
  • Ministros extraordinarios de la comunión y servidores del altar.

Si querés sumarte a alguno de los grupos parroquiales, acercate a la oficina o conversalo con el sacerdote después de misa. Hay un lugar para vos.

«Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado.»

— San Bernardo de Claraval